Xerostomía: cuando la sensación de boca seca se convierte en un problema

Un mal funcionamiento de las glándulas salivales puede hacer que percibas la boca seca o sin saliva suficiente. Esta autopercepción del estado de la cavidad bucal no es en sí misma un cuadro clínico sino la advertencia de que algo en el aparato glandular que se encarga de producir saliva no está funcionando como debiera.

¿Habías oído hablar del síndrome de la boca seca?

boca seca xerostomíaEn el ámbito profesional es una disfunción que se conoce con el nombre de xerostomía o sialorrea, aunque su nombre más extendido y fácil de comprender es el de síndrome de la boca seca. Y es que, en esencia, esta disfunción en las glándulas salivales consiste en eso, en una sensación subjetiva de que la boca se ha quedado sin suficiente saliva o incluso de que esta es inexistente.

El estudio de la xerostomía se remonta a 1868 y a las investigaciones realizadas por el doctor Bartley. Gracias a sus aportaciones se logró determinar que la hiposalivación no se trataba del conjunto sintomático de una enfermedad, sino de un síntoma implícito de otros cuadros patológicos.

Así pues, se puede concluir en que el síndrome de la boca seca no es una enfermedad en sí, lo que explica que en la mayoría de los casos solo se convierta en motivo de consulta cuando aparece asociada a algún otro tipo de complicación clínica.

Síntomas que ayudan a identificar un problema de sequedad en la boca

La xerostomía no solo se relaciona con esa sensación de tener la boca seca. Si bien este es el principal síntoma que nos pone en alerta acerca de algún tipo de disfunción en las glándulas salivales, también hay que tener en cuenta otras circunstancias que de manera habitual se suelen presentar con estos problemas de salivación.

  • La sed como consecuencia directa de una cavidad bucal demasiado seca.
  • Las dificultades en el habla debido a una mala lubricación e hidratación en esta parte del aparato fonador.
  • La halitosis o mal aliento en tanto que no hay una renovación constante de la saliva que circula por el interior de la boca.
  • Heridas y fisuras en los labios, propensos a agrietarse con mucha más frecuencia por la falta de hidratación.
  • Saliva espumosa en comparación con el fluido líquido y transparente que ésta presenta en circunstancias normales.
  • Problemas para masticar, saborear y tragar alimentos. No hay que pasar por alto que la saliva es uno de los muchos elementos que intervienen de forma directa en el proceso digestivo.
  • Caries y enfermedades periodontales al no contar la boca con esa barrera natural de limpieza y protección frente a las bacterias.

Síndrome boca seca

Un problema más común de lo que se piensa

El síndrome de la boca seca afecta al 20 % – 30 % de la población. Hasta no hace mucho tiempo se consideraba un problema más bien limitado a personas que superaban los 50 años, pero en la última década se ha producido un notable aumento del síndrome de la boca seca en edades más jóvenes, tanto en hombres como en mujeres.

Con todo, en la mayoría de los casos es una condición que solo en muy pocas ocasiones termina siendo diagnosticada por un especialista. Lo habitual es que quienes la padecen no sean conscientes de su alcance ni de a qué tipo de profesional deben acudir para abordar este problema.

Es sus primeros estadios puede pasar inadvertida, pero cuando la situación se agrava termina convirtiéndose en una condición muy incómoda que puede llegar a ser irreversible. Cuando aparecen los síntomas que ya hemos citado y estos persisten en el tiempo, la visita al dentista en muy necesaria.

¿Por qué el síndrome de la boca seca está tan extendido en las sociedades modernas? El consumo de medicamentos es una de las principales causas de la hiposalivación. Hay más de 500 fármacos de uso bastante común (ansiolíticos, analgésicos, diuréticos, corticoides y antidepresivos) que incluyen entre sus efectos secundarios la sialorrea o xerostomía. Junto al estrés y la ansiedad, este es uno de los motivos que explicarían la prevalencia de esta afección en la actualidad.

¿Cómo afecta el síndrome de la boca seca a tu vida cotidiana?

Incluso en los niveles de menor intensidad, la xerostomía puede convertirse en una condición muy incómoda para quien la padece. Actividades rutinarias como comer, hablar o dormir, a menudo se ven afectadas por los síntomas que presenta esta disfunción: sequedad en la cavidad bucal, grietas y fisuras en labios y lengua, descamaciones en el paladar…

Por otro lado, esta situación clínica puede manifestarse asociada a cuadros más graves como la aparición de infecciones, llagas o problemas de salud en dientes y encías.

La principal demanda del paciente que visita al odontólogo en estas circunstancias es la de obtener unas pautas terapéuticas que le permitan recobrar la normalidad en sus vidas. Sin embargo, esto no siempre es posible. En función de las causas que estén detrás del mal funcionamiento de las glándulas salivales, la xerostomía puede ser reversible cuando aún existe actividad residual en las glándulas, o irreversible en el caso de que el daño a nivel glandular sea irreparable y no exista opción de estimular su funcionamiento.

Mujer bebiendo agua

Causas de la sialorrea: la importancia de un buen diagnóstico

Las características de la xerostomía pueden variar entre pacientes y los motivos que la originan también. Al tratarse de una sensación subjetiva, hay personas que afirman sentir sequedad en la boca a pesar de que sus glándulas salivales están funcionando bien, mientras que en otros casos el especialista comprueba que el flujo salival sí ha disminuido (hiposalivación).

En muchas ocasiones el problema es subestimado, por lo que quien lo padece no acude a consulta y no es diagnosticado. Pero para abordar esta afección es imprescindible realizar una historia clínica detallada del paciente, ya que el síndrome de la boca seca puede estar provocado por diversas causas:

  • Medicamentos: se han identificado hasta 42 grupos farmacológicos que incluyen la sensación de boca seca entre sus efectos adversos. Las personas polimedicadas son las más propensas a sufrir esta condición.
  • Consumo de tabaco y alcohol: son dos sustancias inhibidoras de determinados estímulos nerviosos, entre ellos los que ponen en funcionamiento las glándulas salivales.
  • Dieta desequilibrada: el déficit nutricional o una mala distribución de los alimentos que nuestro cuerpo necesita también puede alterar la producción de saliva.
  • Estrés y ansiedad: son otras de las enfermedades modernas que han desencadenado un incremento de personas que padecen sequedad en la boca.
  • Enfermedades sistémicas: la diabetes y la artritis, así como algunas enfermedades psiquiátricas como la anorexia y la bulimia a menudo hacen que disminuya la humectación en la cavidad bucal.
  • Quimioterapia y radioterapia: son tratamientos agresivos que pueden atrofiar las glándulas salivales de manera permanente.

El examen clínico intraoral y extraoral va acompañado de pruebas específicas como la medición de la cantidad de saliva, el ultrasonido, la resonancia magnética o el TAC y la biopsia de las glándulas salivales, con el fin de establecer un diagnóstico más preciso.

Abordar la xerostomía con tratamientos paliativos

Una vez que se ha determinado el motivo que está detrás de la falta de salivación, se pondrá en marcha el tratamiento odontológico más conveniente. Cuando todavía existe una producción residual de saliva, el especialista recomendará algunas prácticas que estimulen el trabajo de las glándulas salivales, entre ellas una mayor hidratación, masticar chicles con xilitol sin azúcar o incidir más en la higiene bucal.

En el caso de que estas glándulas estén inactivas o hayan comenzado a atrofiarse, habrá que optar por otro tipo de tratamientos. Existen algunos sustitutos salivales con los que mitigar la sensación de sequedad en la boca. Aparte de estos y de algunos fármacos específicos para su tratamiento como el betanecol o la pilocarpina, introducir en la dieta alimentos como el té o la leche servirá como un excelente complemento para humectar la boca.

En cualquier caso, siempre será necesario prestar especial atención a la higiene bucal, ya que en ausencia de saliva tanto dientes como encías están más expuestos a las enfermedades bucodentales. El empleo de colutorios y de pastas de dientes fluoradas ayudan a bloquear de manera más efectiva la proliferación de bacterias en la boca.

No obstante, hasta el momento no existe ninguna terapia que cure este síndrome y todos los tratamientos son de carácter paliativo, aunque mejoran de manera significativa la calidad de vida del paciente.

La mucosa oral es un factor esencial en la salud de tu boca. El funcionamiento óptimo de las glándulas salivales ofrece una protección extra a la cavidad bucal, sirve como barrera frente a virus y bacterias, previene la erosión dental y facilita el proceso fonador y digestivo. Si con frecuencia percibes una boca seca y algunos de los síntomas que hemos analizado en este artículo, consulta con tu dentista para abordar el problema antes de que surjan otras complicaciones.

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