Sensibilidad dental en invierno y cómo combatirla

¿Sabías que la sensibilidad dental puede volverse más notable durante el invierno? El frío de estos meses también tiene sus repercusiones en la salud bucodental. Quienes normalmente tienen los dientes sensibles están más expuestos a que estas molestias en la dentadura aumenten en invierno. Tomando algunas precauciones puedes evitar esta incomodidad.

¿Cómo afecta el frío a tus dientes?

La sensibilidad dental es una de las afecciones bucodentales más comunes. No siempre está relacionada con problemas de salud importantes, pero conviene no pasarla por alto.

Si padeces esta afección, es muy probable que experimentes un mayor dolor de dientes en invierno. Esto se debe, entre otros motivos, a que el aire es más frío en esta época del año y el frío es uno de los desencadenantes de los dientes sensibles.

¿Tu respiración es demasiado bucal? Motivo de más para que tu dentadura sufra especialmente durante los meses de invierno. Si aparte de esto, resulta que tienes problemas de desgaste dentario o tensión mandibular, las molestias pueden ir a más.

Por eso, el principal consejo para evitar la sensibilidad dental en invierno es que visites a tu dentista en cuanto percibas algún tipo de incomodidad. Solo un especialista podrá orientarte en la búsqueda de la solución más eficiente para tu problema.

Sensibilidad dental en invierno

Causas del dolor de dientes en invierno

Bien sea una molestia superficial, bien algo un poco más persistente, la relación entre algunos dolores corporales y las bajas temperaturas ha quedado demostrada por diversos estudios. La dentadura, como estructura formada por huesos y tejidos blandos, no está al margen de esta cuestión.

Son diversos los motivos por los que la época invernal puede afectar de forma negativa a la salud de tus dientes y provocar esas temidas molestias relacionadas con un exceso de sensibilidad:

  • Con la llegada de las bajas temperaturas, el sistema inmune tiende a debilitarse y con ello bajan la guardia las mucosas respiratorias. Virus, gérmenes y bacterias encuentran una forma más sencilla de instalarse en tu boca.
  • Cuando los dientes han perdido parte de su esmalte natural y la dentina queda más expuesta, el aire frío que respiras puede provocarte un dolor agudo y punzante. Es pasajero, pero nada agradable.
  • La congestión nasal típica del invierno te obliga a respirar más por la boca. ¿Consecuencias? Se lo estás poniendo un poco más fácil a los virus y estás dejando la puerta abierta a ese frío que tan incómodo resulta al contacto con la superficie dentaria.
  • La higiene dental suele ser algo más deficiente en los meses de invierno. Es época de compromisos, cenas y reuniones, de bebidas calientes y alimentos azucarados. Lleva siempre contigo un pequeño kit de limpieza dental para mantener tu boca a punto.

Otras causas habituales de la sensibilidad dental

Las condiciones específicas del invierno incrementan el riesgo de padecer sensibilidad en los dientes. No obstante, esta patología puede deberse a circunstancias previas que definen el estado de tu dentadura:

  • Malos hábitos en el cepillado que favorecen o aceleran la recesión gingival. No solo es una causa frecuente de los dientes sensibles, sino el origen de otras afecciones bucodentales de mayor importancia como la gingivitis o las enfermedades periodontales.
  • El rechinar de los dientes y otras patologías asociadas al bruxismo cursan con síntomas como el exceso de sensibilidad en la dentadura. Es la consecuencia de un desgaste intenso y continuado de la superficie de los dientes.
  • Gran parte de las enfermedades relacionadas con las encías provocan afectaciones tanto en los tejidos como en el hueso alveolar. Aunque se trata de estructuras muy resistentes, cuando pierden parte de su protección natural son más propensas a experimentar molestias frente a los cambios bruscos de temperatura o el consumo de determinados alimentos.
  • ¿Sabías que uno de los primeros síntomas no visibles de las caries son las molestias en el diente? Si has empezado a sentir sensibilidad en alguna parte concreta de la dentadura, no dejes que pase el tiempo: acude a tu dentista para hacerte una revisión y sal de dudas.

sensibilidad dental por frío

Consejos para prevenir la sensibilidad dental en invierno

El invierno es una época delicada para la salud bucodental. Se consumen más dulces como motivo de las fiestas navideñas, es habitual recurrir a los caramelos para suavizar la garganta, la boca está más expuesta a las bajas temperaturas… Todo ello hace que nuestros dientes estén en una situación más vulnerable si no les prestamos un extra de atención.

¿Cómo cuidar de tu boca durante los meses de frío? Aquí van algunos consejos prácticos:

  • Evita las bebidas demasiado calientes. Son muy apetecibles en esta época del año, pero tómalas siempre templadas. El calor también puede acelerar el desgaste del esmalte.
  • Procura respirar más por la nariz. Las fosas nasales están preparadas para calentar y humidificar el aire que respiras. El aire demasiado frío que entra por la boca no tiene estos filtros y resulta más perjudicial para tus dientes y tu garganta.
  • Protege cuello, boca y nariz con las prendas adecuadas. Cuanto más puedas evitar el contacto directo con el aire frío, menores serán las posibilidades de experimentar sensibilidad en los dientes.
  • Hidrátate bien. Beber agua es fundamental para mantener el equilibrio del pH de la boca y evitar la proliferación de bacterias. En invierno es más fácil que nos olvidemos de este detalle tan importante.
  • Mantén a raya los dulces. La Navidad es un período complicado para la salud de los dientes. Recuerda que los dulces no afectan tanto a los dientes por la cantidad que consumes en un momento determinado, sino por el hábito poco saludable, es decir, por la frecuencia.
  • Cuida de tus labios. El cuidado de la boca en invierno también implica tener en cuenta los labios, que se suelen agrietar con la sequedad del ambiente. Ten siempre a mano una barra de cacao o bálsamo labial.

La dieta también ayuda

Aparte de poner en práctica estas recomendaciones, este sería un buen momento para que revisaras tu dieta y tus hábitos alimentarios. También lo que comes afecta de forma significativa a la salud de los dientes, al buen estado de su esmalte y, en consecuencia, a las posibilidades de experimentar sensibilidad.

El invierno es la temporada de las verduras de hoja verde. Aprovecha para incluir espinacas, berros, acelgas, endivias… Por su textura, son alimentos que implican una mayor masticación antes de tragar. Este proceso activa la salivación, actúa como agente limpiador y neutraliza los ácidos de la boca.

A partir del mes de enero empiezan a verse fresas en el mercado. Aparte de ser una fruta deliciosa, tiene un alto contenido en xilitol, que actúa contra las bacterias que acaban formando la placa bacteriana. Como cualquier fruta, contiene azúcares naturales. Es un aspecto a tener en cuenta para no descuidar la correcta higiene de la boca.

Por último, sácale partido al potencial de las infusiones. En estos días de frío son muy apetecibles y, además, reportan grandes beneficios a la salud de los dientes. Las infusiones son bebidas antioxidantes y algunas de ellas tienen propiedades antibióticas, como las que llevan jengibre.

No dejes que el frío del invierno repercuta en tus dientes sensibles. Tanto si es solo cuando sales a la calle como si se produce al tomar una bebida caliente, dispones de muchas herramientas para solucionar tus problemas de sensibilidad dental. Pide cita en Tiiz y te ayudaremos a encontrar una solución para que sonrías en invierno con la misma frescura y naturalidad que en el resto de las estaciones del año.

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