¿Qué es y cómo te afecta el biofilm dental?

Tu boca está repleta de microorganismos, unos buenos, otros malos y otros potencialmente problemáticos. En el caso de las colonias de bacterias que se transforman en biofilm oral nos enfrentamos a estructuras que, por sus características y su rápido desarrollo, presentan más posibilidades de acabar convertidas en un agente patogénico. Los actuales métodos de profilaxis dental permiten individualizar los tratamientos para prevenir el problema o ponerle punto final.

Biofilm dental: bacterias que se adhieren a tus dientes

Cuando en la boca se produce una agrupación de bacterias con una estructura matricial, estas terminan formando una película microscópica con capacidad para quedarse adherida a dos tipos de superficies:

  1. Tejidos blandos como la lengua y las mucosas.
  2. Tejidos duros, es decir, los dientes.

Estas formaciones reciben el nombre de biofilm oral y pueden acabar convirtiéndose en un problema.

Desde una perspectiva mucho más amplia que la odontológica, hay que destacar que el concepto de biofilm se aplica también a formaciones bacterianas fuera de la boca e incluso fuera del cuerpo humano. Es posible que hayas oído hablar del biofilm de las cocinas o en cuarto de baño, pues son dos lugares en los que se acumulan una gran cantidad de bacterias.

En el caso de la cavidad bucal el biofilm es también otra manera de referirse a la placa dental, esas comunidades de bacterias que con el paso del tiempo y su endurecimiento terminan convirtiéndose en lo que conocemos como sarro. El sarro es el responsable de muchas de las enfermedades de la boca y no se elimina con el cepillo de dientes. Como estas formaciones permanecen durante mucho tiempo adheridas al diente acaban desarrollando una gran resistencia frente a los tratamientos antibacterianos.

Biofilm placa bacteriana

Tipos de biofilm en la cavidad bucal

La localización de estas colonias de bacterias orales en forma de película nos permite hablar de tres diferentes tipos de biofilm dental:

  1. Supragingival: las bacterias se localizan en el diente por encima del margen gingival, es decir, justo en la línea donde termina la encía. Se caracteriza por una acumulación de bacterias sacarolíticas gram positivas. Destaca entre ellas una notable presencia de estreptococos y lactobacilus casei, ambas especies cariogénicas.
  2. Subgingival: es en esta zona donde se acumulan las bacterias que provocan enfermedades periimplantarias y periodontales. Las bacterias que se instalan en el surco gingival son especialmente agresivas y resistentes. El biofilm dental en este área está, sobre todo, compuesto por bacterias gram negativas proteolíticas con capacidad para hacer que se caigan dientes e implantes.
  3. Interproximal: las estructuras de microorganismos que componen el biofilm se concentran entre los dientes. Son zonas a las que a veces cuesta acceder con el cepillo, por lo que resultan un lugar idóneo para la formación de colonias de bacterias que son las responsables de la aparición de caries.

¿Cómo se forma el biofilm dental?

La asociación de bacterias que da lugar al biofilm no es casual. Con el objetivo de sobrevivir, hacerse fuertes y seguir desarrollándose, estos microorganismos se unen formando estructuras perfectamente concebidas.

Cuando encuentran un medio líquido como la saliva o sólido como los dientes, han hallado en entorno ideal para crear una colonia. Estas dos condiciones esenciales son características de la cavidad oral, motivo por el que la boca es una de las partes más colonizadas de nuestro organismo.

La formación del biofilm se desarrolla en varias fases:

  • Las bacterias se encuentran flotando en la saliva (bacterias planctónicas).
  • Sobre la superficie limpia del diente empieza a formarse una primera biopelícula compuesta de glicoproteínas.
  • Esa película inicial sirve como base para la adhesión de las primeras bacterias asociadas.
  • Los diferentes tipos de bacterias concentradas en una determinada zona comienzan a multiplicarse y a colonizarla.
  • Con la multiplicación bacteriana se generan unas nuevas condiciones ambientales que resultan propicias para la coagregación de otras especies de bacterias.
  • La nueva comunidad bacteriana (placa dental) se consolida en la superficie invadida y desarrolla su resistencia conjunta.

El desencadenante de la formación del biofilm hay que buscarlo en dos causas:

  1. La presencia de una célula planctónica que favorece a la adhesión de bacterias a una superficie.
  2. La presencia de células que se han desprendido de otro biofilm y que tienen capacidad para colonizar otras áreas de la boca.

Este doble origen explica la rápida proliferación de las bacterias asociadas y su gran capacidad para crear el medio adecuado para su desarrollo.

¿Qué enfermedades provoca el biofilm oral?

El biofilm dental, por sí mismo, no representa un riesgo para la salud oral. De hecho, existe un tipo de biofilm propio de la cavidad bucal que se compone de alrededor de una treintena de bacterias que ofrecen protección frente amenazas patógenas exógenas. Los problemas se desencadenan cuando se produce un desequilibrio entre todas las bacterias que están presentes en la boca y las malas acaban imponiéndose sobre las buenas.

La ruptura de ese equilibrio permite el desarrollo de dos tipos de placa bacteriana:

  1. Placa acidogénica: es la responsable de la progresiva destrucción dentaria y la consecuente aparición de las caries. Este tipo de placa está compuesta sobre todo por bacterias que, al metabolizar los azúcares, producen ácidos que permiten el avance las bacterias hacia el interior del diente.
  2. Placa basógena: la producción descontrolada de sustancias básicas como la Treponema denticola o la Veillonella spp hace que las encías se inflamen. Como consecuencia de esta inflamación da comienzo un proceso de destrucción del periodonto (periodontitis) y de sangrado de las encías (gingivitis).

Higiene dental eliminar placa bacteriana

Estrategias para la prevención del biofilm dental

Los procesos infecciosos e inflamatorios que puede desencadenar el biofilm a menudo presentan complicaciones en su tratamiento farmacológico. Esto es debido a que las bacterias presentes en esta película presentan una gran resistencia a los antibióticos. Aunque no existen explicaciones concluyentes al respecto, se cree que uno de los motivos que mejor explican esa resistencia es la dificultad con la que se encuentran los antibióticos a la hora de atravesar la morfología matricial de estas estructuras.

Atendiendo a estas particularidades de fortaleza y solidez de los biofilm, los desequilibrios bacterianos que favorecen a la aparición de placa dental se abordan desde una doble perspectiva: física o química.

Eliminación del biofilm por medios físicos

El cepillo de dientes y el hilo dental no resultan efectivos contra el biofilm oral instalado en las superficies de la boca. Es necesaria una limpieza profesional para eliminar la placa dental y actuar en los espacios interproximales donde resulta muy complicado el acceso por los medios habituales.

Los métodos físicos para la eliminación del biofilm se aplican tanto a nivel supragingival como subgingival. En este último caso en el que la placa está incrustada en el periodonto podrían ser necesarios los curetajes dentales, el alisado radicular e incluso la cirugía.

Eliminación del biofilm por medios químicos

La prescripción de antibióticos y antisépticos resulta más efectiva tras los procedimientos de eliminación física. Estos aseguran que los principios activos de los fármacos empleados tengan acceso a las zonas afectadas por las colonias de bacterias dañinas.

Otras soluciones como el uso regular de colutorios recomendados por el especialista o el empleo de cepillos interproximales constituyen un complemento ideal para la profilaxis antimicrobiana. Junto a unos hábitos de higiene adecuados, contribuirán a prevenir la formación y el desarrollo de biofilm dental.

Tu boca se expone a diario al contacto con infinidad de bacterias. Algo tan necesario como comer ya supone la aparición de biofilm. No se puede luchar contra estos procesos, pero sí se puede evitar que se conviertan en un problema de placa dental si aplicas una adecuada rutina de limpieza y visitas a tu dentista de forma periódica.

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