¿Qué es un laboratorio dental y cuál es su función?

Elementos tan comunes en la práctica odontológica como las carillas, las fundas o las coronas no se fabrican en la propia consulta del dentista. Salvo que se trate de una gran clínica odontológica con sus propias instalaciones para el diseño y la fabricación de prótesis, lo más habitual es que se recurra a un laboratorio dental.

El papel del laboratorio dental en el ámbito de la odontología

No trabajan directamente con el paciente y, sin embargo, son una parte importante de la solución a sus problemas de salud y estética bucodental. Los laboratorios dentales son empresas por lo general ajenas a la consulta del dentista que trabajan de manera simultánea para diferentes clínicas dentales. Su trabajo no es el de diagnosticar problemas sino el de confeccionar las soluciones que el odontólogo considere oportunas para cada paciente.

Los laboratorios protésicos dentales abordan de manera personalizada cada pedido, ya que este se debe ajustar a la perfección a las características de la boca de la persona a la que va destinado. Por este motivo, mantienen un estrecho contacto con los odontólogos y es habitual que una misma prótesis se intercambie varias veces entre la consulta del dentista y el laboratorio dental antes de ser colocada para garantizar la máxima precisión de los resultados.

Protésico dental laboratorio

Los protésicos dentales, ¿son odontólogos?

El ámbito de la odontología se caracteriza por su alto grado de especialización. Quienes orientan su carrera profesional hacia el diseño y la fabricación de prótesis dentales reciben el nombre de protésicos dentales. Hay que subrayar que un protésico dental no es un odontólogo y las diferencias entre ambos se pueden establecer en base a dos aspectos:

  1. Funciones: mientras que el odontólogo desarrolla su actividad en el interior de la boca, el protésico dental trabaja desde fuera. Los odontólogos se encargan del diagnóstico y el tratamiento de las patologías que afectan a la salud bucodental. En cierto momento de su trabajo es posible que necesiten recurrir al protésico dental, que es el que se encarga de diseñar prótesis dentales de acuerdo a las indicaciones del odontólogo.
  2. Formación: los odontólogos son especialistas que han cursado un grado universitario de cuatro años de duración. Para ser protésico dental hay que cursar un ciclo formativo superior (no universitario) que dura dos años.

Una vez finalizados los estudios básicos, muchos protésicos dentales optan por un nivel más de especialización dentro de su área:

  • Ortodoncia: aparatos para prevenir o tratar los problemas de mordida y alineación de los dientes.
  • Prostodoncia: implantes para la restauración o el reemplazo de piezas dentales.
  • Maxilofacial: dispositivos maxilofaciales para la rehabilitación de la fisionomía de la cara en pacientes que han sufrido un herida importante o una cirugía mayor.
  • Tecnología de coronas y puentes: prótesis fijas o removibles para reponer dientes perdidos cuando no se pueden colocar implantes.

Con todo, la titulación de protésico dental y la de odontólogo no son excluyentes sino que en muchos casos se complementan. Así, puede darse el caso de que un protésico dental sea además odontólogo o viceversa. No obstante, es necesario tener en cuenta estas diferencias para entender por qué un protésico dental no es un dentista y, por tanto, no puede ejercer como tal sin la formación pertinente.

En los últimos años, los colegios profesionales han denunciado prácticas médicas ilegales que bajo el nombre de «mecánicos dentales» ofrecen servicios de odontología en los propios laboratorios dentales sin disponer de autorización para ello. Es un ejemplo evidente de intrusismo profesional que puede poner en riesgo la salud de los pacientes, por lo que es importante ponerlo en conocimiento de las autoridades.

Tipos de protésicos dentales según la función que desempeñan

Los laboratorios dentales proveen a las clínicas odontológicas del material específico que necesitan los dentistas para iniciar el tratamiento de sus pacientes. En sus instalaciones se confeccionan férulas y prótesis personalizadas, completas o parciales, destinadas a devolver la funcionalidad a la boca. También se trabajan productos destinados a la estética dental, como las carillas y, en general, todo lo relacionado con las reconstrucciones dentales.

Debido al carácter multidisciplinar del trabajo que se desarrolla en estos laboratorios, se puede hacer una distinción entre tipos de protésicos dentales dependiendo del papel que desempeñan en la confección de estos productos.

  • Protésico ortodoncista: es una distinción que se hace entre los protésicos generales y los profesionales que se han especializado en aparatología removible, funcional y fija para el alineado dental.
  • Resinero: las prótesis dentales se fabrican con cargas de resina que son responsabilidad de los resineros o enceradores. Ellos se encargan de trabajar los materiales que se emplean de forma habitual en la fabricación de montajes de dientes, las prótesis removibles y el modelado de cuellos.
  • Metalúrgico: tanto las prótesis fijas como las removibles a menudo emplean piezas de metal. El metalúrgico es el protésico dental que se encarga de fundir esos metales y moldear las estructuras necesarias para la fabricación de la prótesis. Esta se suele diseñar de forma digital y con moldes de cera.
  • Ceramista: la parte final de la fabricación de una prótesis es el recubrimiento de esta con materiales que simulen la tonalidad y la forma del diente natural. Esta última fase la llevan a cabo los ceramistas, cuyo trabajo tiene mucho de artístico. Este tipo de protésicos dentales cuenta con un gran reconocimiento en el área técnica de los laboratorios ya que de ellos depende el atractivo y la naturalidad de la prótesis obtenida.

Laboratorio dental producción de coronas dentales

¿Qué equipamiento se utiliza en los laboratorios dentales?

El trabajo de los protésicos dentales, en cualquiera de su especialidad, se ha visto muy favorecido por la inclusión de las nuevas tecnologías en el sector de la salud bucodental. Por un lado, porque los odontólogos pueden realizar diagnósticos más precisos a sus pacientes y transmitirles sus necesidades a los laboratorios dentales para que fabriquen la solución más eficaz. Por otro lado, porque los instrumentos de diseño y confección son cada vez más precisos y los márgenes de error prácticamente inexistentes.

Los registros obtenidos directamente del paciente se comunican al laboratorio dental, cuyas instalaciones cuentan con la aparatología necesaria para la fabricación de las prótesis o para la restauración de aquellas piezas que se han deteriorado. Para la realización de estos trabajos de fabricación o reconstrucción se emplea tecnología avanzada que permite agilizar la producción y obtener unos resultados óptimos.

Entre el equipamiento básico de los protésicos que trabajan en los laboratorios dentales se encuentra:

  1. Software de diseño: son programas informáticos que permiten diseñar piezas a medida a partir de los datos obtenidos de la boca del paciente. Aunque las prestaciones de estos programas son muy similares, cada laboratorio dental tiene su marca de confianza o su sistema patentado. En sistemas tan avanzados como el de la ortodoncia invisible Invisalign se pueden incluso hacer una predicción muy precisa de los resultados del tratamiento antes de comenzarlo.
  2. Fresadora robotizada: es un instrumento que se sincroniza con el software de diseño y en apenas media hora fabrica la prótesis. De lo digital a lo físico en cuestión de minutos y de forma automática.
  3. Hornos de cocción: se emplean para proporcionarle a la prótesis de base el aspecto de un diente natural. En el proceso influye el material de fabricación de la prótesis, el glaseado empleado y los matices que se quieran añadir al resultado.
  4. Maquillaje: es la caracterización final del diente. Es esta fase se emplean herramientas de esculpir similares a las que emplean los artistas plásticos. No en vano, se trata de una de las tareas más creativas en el trabajo de los protésicos dentales. Además de algún último retoque en la morfología de la prótesis, las mezclas especiales de colores y la pintura a mano convierten cada prótesis en una verdadera obra de arte.

Los laboratorios dentales son empresas especializadas en la fabricación de prótesis y, por lo tanto, desempeñan un papel clave en el éxito de muchos tratamientos odontológicos. Para que el proceso sea impecable, estas instalaciones recurren a estrictos protocolos de bioseguridad: guantes, gafas, mascarillas, delantales, gorros, esterilización y desinfección… De este modo, no solo se protege a los trabajadores frente a los riesgos de los químicos y la maquinaria del laboratorio sino que se asegura la integridad de las prótesis fabricadas y su llegada al destinatario en condiciones de higiene óptimas.

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