El diente en chip y el futuro de la odontología

¿Es posible observar a nivel microscópico cómo las bacterias interaccionan con los materiales dentales? Lo que hasta ahora parecía una tecnología dental demasiado compleja como para funcionar, ahora es una realidad.

El diente en chip abre nuevos campos de trabajo en la odontología moderna.

¿Cómo se obtiene un diente miniaturizado?

Imitar la interfaz biológica de cualquier órgano del cuerpo no resulta una tarea sencilla. En ese intento de reproducir con exactitud las interacciones de fluidos y material celular fuera del propio organismo se corre el riesgo de perder mucha información por el camino. No en vano, no es la primera tentativa de la odontología moderna a la hora de encontrar sistemas modelo in vitro que permitan una mayor comprensión del comportamiento de los dientes. Pero sí es la primera vez que los resultados son así de exitosos.

Se denomina tooth on-a-chip (diente en chip) y es precisamente eso: un diente miniaturizado. Para la fabricación de este chip dental se ha empleado una lámina muy delgada de tejido molar y se ha sellado entre dos paneles transparentes grabados con canales por los que circulan los fluidos que se quieren analizar.

La principal diferencia del diente en chip frente a otros intentos anteriores para el estudio de los microbiomas orales es que este ofrece la posibilidad de estudiar a tiempo real los efectos de las bacterias, los fluidos y algunos materiales a diferentes niveles de profundidad.

Diente en chip odontologia moderna

El diente miniaturizado es una reproducción exacta del diente real y está provisto de una cavidad que permite la circulación por distintas capas de tejido de los líquidos o materiales a estudiar así como su observación a través de un microscopio.

¿Cuál es el alcance de la tecnología del diente en chip?

El diente en chip no es un sistema pensado para su implantación en la boca sino para el estudio pormenorizado de lo que sucede en los dientes a nivel microscópico y en un entorno in vitro. En esencia, es un completo sistema orgánico concentrado en el tamaño reducido de un chip. Una especie de mini-órgano que reproduce de manera fiel el comportamiento de las diferentes capas de tejido del diente al entrar en contacto con determinados factores externos.

¿Por qué este diminuto invento resulta tan importante para el avance de la odontología moderna? Con el diente en chip se amplían las perspectivas de la investigación dental:

  • Los expertos pueden observar a niveles microscópicos cómo fluidos y bacterias penetran en los tejidos dentales.
  • Se obtiene un conocimiento real e inmediato del modo en el que cualquier factor externo interfiere en la salud del diente.
  • Es posible observar la transformación de los tejidos biológicos en tiempo real y en su entorno natural.
  • Resulta mucho más sencillo y fiable conocer el alcance de determinados tratamientos y valorar la respuesta de los dientes frente a determinadas agresiones externas.
  • El chip dental ayuda a comprender mejor la formación del diente y su desarrollo biológico, algo que tiene un especial interés en dentaduras enfermas o lesionadas.
  • La experimentación in vitro facilitará el desarrollo de nuevas soluciones en el ámbito de la salud bucodental.

El futuro de la odontología está en un chip

A pesar de que la ciencia ha avanzado de manera notable en el campo de los materiales biocompatibles, en odontología todavía existen algunos aspectos que se podrían mejorar. Es el caso de los empastes y de otro tipo de soluciones odontológicas que ofrecen una respuesta diferente en la boca de cada paciente.

Desde algo tan sencillo como el relleno de una cavidad hasta algo más complejo como la colocación de coronas o los implantes, si hay algo en común en cualquiera de estas intervenciones es que el especialista nunca puede garantizar al 100% la respuesta de la dentadura. Esto se debe a que nunca hasta ahora se había podido analizar con este grado de detalle qué es lo que realmente está sucediendo a nivel molecular entre el diente y el material empleado para su tratamiento.

¿Por qué los rellenos dentales tienen una duración limitada? ¿Qué provoca que determinados materiales terminen fracturándose con el paso del tiempo? ¿Existe alguna manera de garantizar que el relleno empleado para tapar una cavidad será 100% efectivo? El chip dental proporciona una respuesta satisfactoria a todo este tipo de preguntas.

Es más que probable que, en un futuro, los rellenos empleados en los tratamientos odontológicos se fabriquen de manera personalizada. Extrayendo la información necesaria de la propia pieza a tratar y analizándola a través de este chip será posible desarrollar materiales que se ajusten a las características específicas de los dientes de cada paciente para maximizar el éxito de su tratamiento.

Diente miniaturizado tooth on a cheap

Otros grandes avances de la odontología moderna

El alcance y la capacidad de los chips dentales aún no están del todo definidos. El invento se publicó por primera vez el pasado mes de enero en la revista científica Lab on a Chip de la Royal Society of Chemistry y, aunque ya se pueden intuir cuáles serán sus aplicaciones inmediatas, el diente en chip podría ofrecer muchas más posibilidades en un futuro próximo. Algo similar a lo que ya ha ocurrido con otro tipo de tecnologías que ya están del todo implantadas en la odontología moderna:

  1. Tecnología CBCT para el diagnóstico 3D: este sistema se ha consolidado como uno de los más precisos a la hora de diagnosticar problemas de la anatomía interna del diente que no pueden ser identificados desde el exterior. La Tomografía Computarizada de Haz Cónico va un paso más allá del CT médico convencional proporcionando información detallada que resulta de gran utilidad en el diagnóstico de problemas periodontales o tumores orales y en la planificación de ortodoncias e implantes.
  2. Tecnología 3D en movimiento e impresión digital: el manejo de los tejidos dentarios y la puesta en marcha de tratamientos eficientes es mucho más sencilla desde que existe esta tecnología. Un escáner intraoral se encarga de grabar secuencias de imágenes continuas en 3D a partir de las cuales se pueden fabricar prótesis, restauraciones y ortodoncias de alta precisión y evitar las molestias de otros procesos de toma de impresión más tradicionales.
  3. Sistemas CAD-CAM: es la tecnología más innovadora en el ámbito de la fabricación de prótesis dentales. Supera a la técnica del 3D en movimiento al emplear un software mucho más avanzado que facilita un mayor conocimiento de la posición de las piezas dentales, la comunicación inmediata entre el odontólogo y el protésico dental o el fresado robotizado de las piezas requeridas, en apenas unos minutos.
  4. Ortodoncia invisible: ha sido toda una revolución en el tratamiento de las anomalías de las estructuras dentomaxilofaciales. Su aparición y desarrollo están vinculados a los avances en el diagnóstico 3D y las nuevas técnicas de impresión de materiales. Es la alternativa estética a los brackets convencionales en la que las estructuras cerámicas o metálicas son sustituidas por alineadores invisibles y removibles fabricados a medida para cada paciente.

La nanotecnología ha permitido trabajar con chips para la investigación exhaustiva de otras zonas y órganos del cuerpo como los pulmones o el hígado con extraordinarios resultados. Sin embargo, es la primera vez que uno de estos dispositivos se desarrolla de manera efectiva en el ámbito de la investigación dental. El futuro del diente en chip aún está por determinar, pero las predicciones al respecto son muy optimistas.

0/5 (0 Reviews)

1 comentario en “El diente en chip y el futuro de la odontología”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 He leído y acepto la política de privacidad. *

Tiiz
Envíar
Ir arriba