El aspecto de la lengua y tu salud: enfermedades más comunes y cómo tratarlas

Así como se suele decir que los ojos son el reflejo del alma, se podría decir que la lengua es el espejo de tu salud en general. Aparte de ser uno de los músculos más fuertes del cuerpo y de tener un papel protagonista en nuestra fisiología, el aspecto de la lengua puede aportar información muy valiosa sobre el estado de tu organismo.

¿Por qué nos miran la lengua en la consulta del médico?

«Saque la lengua y diga aaah».

La mayoría de las inspecciones médicas rutinarias implican la observación de la lengua. No en vano, desde los comienzos de la Medicina se ha sabido que es un indicador bastante fiable de la presencia de problemas de salud que pueden afectar a diversas partes de nuestro cuerpo.

Este método milenario tiene su origen en la medicina tradicional china. Antes de que existieran los modernos aparatos de diagnosis con los que contamos en la actualidad, la conexión de la lengua con vísceras y órganos permitía realizar una aproximación muy ajustada al origen de la dolencia del paciente.

Con el paso del tiempo se han ido descubriendo más particularidades acerca de la lengua en relación a todo tipo de enfermedades dentro y fuera de la boca. La evidente conexión entre la lengua y el resto de los órganos que conforman el aparato digestivo facilita el diagnóstico de numerosas disfunciones o problemas infecciosos.

Pero no es la única información que el aspecto de la lengua puede aportar. Atendiendo a su morfología y a su color también se pueden detectar patologías como la anemia, la falta de oxígeno y algunos trastornos neurológicos.

lengua sana

¿Cuál es el aspecto de una lengua sana?

Para poder recurrir a la lengua como indicador de nuestro estado de salud antes debemos conocer qué aspecto presenta en circunstancias normales. Desde el punto de vista clínico se considera que una lengua sana es aquella que:

  • Puede moverse sin dificultad por la cavidad bucal en todas las direcciones.
  • Presenta un color rosado o rojizo ligeramente pálido.
  • Está cubierta por una capa de saburra blanquecina y poco abundante que no termina de ocupar toda la superficie lingual.
  • Conserva un punto de hidratación óptimo: ni demasiado seca ni demasiado húmeda.
  • Tiene una superficie lisa y homogénea, sin cortes, fisuras o asperezas superficiales.

La exploración visual de la lengua se realiza a dos niveles. Por un lado, se observan los tejidos, los vasos sanguíneos y su movilidad. Por otro, las características de la capa de saburra. Durante la observación hay que tener en cuenta que la influencia de algunos factores externos (viento, frío, calor, humedad ambiental…) pueden modificar algunas de las características de una lengua saludable sin que ello tenga relación con un problema médico.

Enfermedades de la lengua más comunes

Leucoplasia

Es una de las patologías más comunes en pacientes adultos. No se trata de un problema infeccioso sino irritativo causado por malos hábitos como el consumo de tabaco o alcohol. Se manifiesta con manchas blancas tanto en la lengua como en la cara interior de las mejillas. Aunque no tiene por qué revestir mayor gravedad, es importante que un profesional lleve un control de la evolución de estas manchas. En algunos casos pueden ser la señal inicial de que se está desarrollando un cáncer oral.

Tratamiento: eliminar la fuente de irritación que está provocando la aparición de dichas manchas.

Liquen plano oral

Es una enfermedad inflamatoria y crónica de origen no infeccioso. La señal que debe ponernos en alerta es la aparición recurrente de manchas blancas o rojizas en la superficie de la lengua que en ocasiones van acompañadas de otros síntomas como erupciones o prurito. Su origen suele estar en desórdenes inmunológico o en enfermedades como la hepatitis C. No existe riesgo de contagio entre personas pero, como cualquier otra lesión en la boca, debe ser estudiada por un especialista lo antes posible.

Tratamiento: tratamiento farmacológico que en ocasiones implica la realización previa de una biopsia para determinar el origen de la afección.

Candidiasis oral

Los bebés, los adultos mayores y las personas con un sistema inmunológico deprimido son los grupos más propensos a padecer esta enfermedad. La candidiasis oral es una infección por hongos que provoca la aparición de lesiones blancas y de gran tamaño no solo en la lengua sino también en las encías, el interior de las mejillas y en general cualquier parte de la cavidad bucal. Bajo las manchas blancas las lesiones tienen un aspecto enrojecido y es posible que lleguen a sangrar.

Tratamiento: tras la obtención de un diagnóstico fiable, lo habitual es comenzar un tratamiento con antifúngicos orales y realizar enjuagues bucales con frecuencia. Es importante informar al paciente de que la candidiasis oral es una enfermedad contagiosa, por lo que habrá que extremar las precauciones al tener contacto con otras personas.

Lengua de fresa

Fiebre alta y lengua muy enrojecida son dos síntomas comunes en quienes padecen enfermedades como la escarlatina. Es una infección más común entre los niños y requiere de atención médica lo antes posible. Aunque no se trata de una enfermedad grave, si no se cura a tiempo puede presentar complicaciones en el futuro. La “lengua de fresa” se caracteriza por presentar un aspecto hinchado, lleno de irregularidades y de color intenso. El origen de la escarlatina es el contagio con la bacteria de estreptococo, que suele localizarse en la nariz o en la garganta

Tratamiento: al tratarse de una infección bacteriana, la escarlatina se trata con antibióticos. No obstante, la “lengua de fresa” también se presenta asociada a otras patologías menos comunes como el Síndrome de Kawasaki, la deficiencia de vitamina B12 o el Síndrome de Shock Tóxico (TSS), por lo que obtener un buen diagnóstico es fundamental.

Lengua niño fiebre escarlata
Lengua de fresa por fiebre escarlata

Lengua negra vellosa

Desde el punto de vista estético es una patología desagradable, pero al menos desde el plano de la salud no representa un problema grave. El trastorno está provocado por una acumulación de células muertas en la superficie de la lengua que hace que esta presente un aspecto oscuro y velloso. Aunque la enfermedad cursa sin dolor ni inflamación, la imagen que ofrece la lengua no parece saludable y genera frustración en el paciente.

Tratamiento: para tratar la lengua negra vellosa no se emplean tratamientos farmacológicos. Basta con la limpieza exhaustiva de la boca y de la lengua durante el tiempo necesario hasta que recobre su aspecto natural.

Lengua geográfica y lengua fisurada

Son trastornos que afectan a la superficie de la lengua y la vuelven irregular. En el caso de la lengua geográfica se observan manchas o grietas repartidas de tal manera que parecen el dibujo de un mapa, de ahí su curioso nombre. En el caso de la lengua fisurada, también conocida como lengua escrotal, se distinguen grietas de mayor o menor profundidad en la parte superior y en los laterales de la lengua. En ambos casos suelen ser patologías que cursan sin dolor y sin provocar mayores inconvenientes en el paciente que el de una imagen poco estética de la lengua. Los cambios hormonales, el estrés, el déficit de vitaminas o la propia genética suelen estar en el origen del problema.

Tratamiento: se mantienen unas pautas de higiene más estrictas, pero es habitual que los síntomas remitan de manera espontánea.

Húmeda, flexible, suave y sin grietas. Una lengua sana y con buen aspecto es sinónimo de buena salud. No pierdas de vista su textura, su color y la presencia de manchas o pigmentaciones. Con unas pautas de higiene bucal adecuadas que incluyan el cepillado de la lengua podrás apreciar mejor cualquier cambio significativo. Tu lengua tiene mucha información que sobre tu salud: aprende a interpretarla.

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