¿Conoces el instrumental de odontología que utiliza tu dentista?

Si alguna vez has prestado atención a la bandeja de exploración de tu dentista te habrás dado cuenta de que está repleta de herramientas con formas peculiares. El instrumental de odontología presenta esas particularidades: diseños ergonómicos, cabezales rotatorios, diversos tipos de acabados… Junto al mobiliario de la consulta y el material consumible, las herramientas dentales son una parte imprescindible en el día a día del odontólogo.

Un poco de historia sobre instrumental dental

En la actualidad, los dentistas emplean herramientas dentales de alta tecnología que permiten trabajar con gran precisión y de un modo más cómodo y eficiente. Sin embargo, el instrumental de odontología tiene varios siglos de historia y está ligado a la propia evolución de la ciencia dental y bucal.

A través de excavaciones arqueológicas, muchas de esas primeras herramientas para la práctica de la odontología han llegado hasta nuestros días. Pinzas, estiletes, martillos, raspadores e incluso prótesis dentales ya formaban parte del instrumental odontológico en época de los etruscos, los griegos o los romanos. Incluso desde mucho tiempo antes, a raíz de la revolución del Neolítico, los pueblos primitivos empleaban herramientas para el pulido de los dientes como rasgo de identificación tribal o para la extracción de las piezas dentales que provocaban dolor, probablemente como consecuencia de las caries.

Aunque el instrumental con el que trabajan en la actualidad las clínicas dentales es mucho más sofisticado y preciso, esas herramientas primigenias asentaron las bases de la odontología moderna y del material dental que emplean hoy en día los dentistas.

Instrumental de odontología

Instrumental dental básico en la consulta del dentista

La inversión que los odontólogos realizan en la adquisición del material para su consulta determina el nivel de tecnología que aplique es sus tratamientos. No obstante, en lo que a instrumental básico se refiere, las herramientas empleadas suelen ser siempre muy parecidas. Y es que en la bandeja de exploración hay una serie de instrumentos dentales que nunca pueden faltar:

  • Espejo dental: una herramienta esencial para poder acceder a todas las partes de la boca. El espejo dental son los ojos de tu odontólogo. Ya sea de forma directa o indirecta, la exploración visual es el primer paso de cualquier revisión. A pesar de su tamaño reducido, el espejo dental tiene un diseño especial que permite al dentista trabajar con comodidad en el interior de la cavidad bucal y poner el ojo justo donde le interesa.
  • Pinzas: este elemento común en todas las prácticas de enfermería es también uno de los básicos de la odontología. Las pinzas son un instrumento versátil que se puede emplear tanto dentro como fuera de la boca. Entre sus usos más destacados están la extracción o inserción de pequeños objetos, su manipulación, la separación de tejidos o la realización de puntos de sutura.
  • Sondas: son las herramientas más características del instrumental odontológico básico. Durante una exploración bucodental el especialista emplea diferentes tipos de sonda en función de la parte de la cavidad bucal que esté tratando. Así, hay sondas para medir la profundidad de las bolsas de las encías, sondas para buscar huecos en el esmalte de los dientes, para determinar la cantidad de placa bacteriana o para identificar caries. Cada una con sus particularidades de diseño (puntiagudas, en ángulo recto, con forma de hoz…), todas se caracterizan por estar fabricadas en acero inoxidable y ofrecer una opción de exploración diferente en cada uno de sus extremos.
  • Alicates: ver este instrumento en la bandeja de exploración del dentista puede suponer un shock para los pacientes más aprensivos, pero no hay nada que temer. Los alicates son instrumentos que se emplean con frecuencia en los tratamientos de ortodoncia. Sirven sobre todo para cortar alambres y doblar ganchos y, en general, para realizar las operaciones de adaptación básicas en los aparatos dentales tradicionales.

¿Y qué hay de esos instrumentos dentales que hacen ruido?

El instrumental de odontología es cada vez más silencioso y sofisticado, pero en la consulta del dentista siempre se escucha algún zumbido. Es normal. El odontólogo emplea herramientas de rotación y de succión para garantizar un buen trabajo de limpieza, extracción u obturación dental.

Por un lado está el equipo de succión, compuesto por un extractor que se encarga de eliminar el exceso saliva en la boca, la sangre o los escombros dentales que se van desprendiendo durante algunas intervenciones. Lo habitual es enganchar el extractor en un lateral de la arcada inferior mientras se está trabajando en el interior de la cavidad bucal.

Por otro lado está el instrumental rotatorio, pequeña aparatología que sirve para actuar de forma precisa en la restauración de piezas dentales. En este amplio grupo de herramientas podemos encontrar:

  • Turbinas: se utilizan sobre todo en el tratamiento de los tejidos duros del diente o las prótesis, puesto que es el instrumento que ofrece mayor velocidad de rotación. La turbina dental funciona a través de un sistema de compresión de aire, por eso verás que el cabezal de esta herramienta va enganchado a una manguera.
  • Contra ángulos: presentan un aspecto similar al de las turbinas, pero su potencia de rotación es mucho menor. No obstante, tienen mayor sensibilidad y permiten trabajar con precisión en zonas muy concretas de la dentadura. Es la herramienta que se emplea, entre otras cosas, para vaciar cavidades, eliminar caries y pulir superficies.
  • Micromotores: son elementos que se acoplan a las mangueras del equipo dental para proporcionar velocidades de rotación y torque diferentes al del instrumento original, por ejemplo, los contra ángulos.

Aparatología dental

Pequeña aparatología: nuevos avances en los tratamientos dentales

Algunos tratamientos odontológicos comunes como los empastes o las extracciones son ahora mucho más sencillos gracias al empleo de algunos instrumentos tecnológicos. La pequeña aparatología ha permitido dar el salto de la pequeña consulta hacia un tipo de asistencia más completa con prestaciones a la altura de las grandes clínicas dentales. Algunos ejemplos clave son:

  • Lámparas de fotopolimerización: tienen un diseño parecido al de los cepillos de diente eléctricos. En el cabezal llevan incorporada una luz ultravioleta que al exponerse sobre materiales adhesivos o composite aceleran su polimerización, es decir, su endurecimiento. Es el modo más rápido y sencillo de completar un empaste en cuestión de minutos.
  • Localizadores de ápices: imagina las sondas que emplean los barcos para rastrear las profundidades del mar. Los localizadores de ápices actúan de forma similar, solo que en el interior de la boca. Se emplean para determinar la longitud del conducto radicular en el que se va a realizar una endodoncia. Estos datos se obtienen a través de mediciones de frecuencia e impedancia de gran precisión.

Un vistazo rápido a la consulta: el mobiliario

En este avance desde el instrumental de odontología más pequeño hacia las herramientas más grandes, llegamos a otro aspecto clave en la consulta del dentista: el mobiliario. No se trata de una cuestión de estética. Todas las herramientas que hemos citado deben ocupar su lugar específico en la consulta y ser accesibles en todo momento.

Por otro lado, es importante que tanto el paciente como el odontólogo se sientan cómodos y que las intervenciones se desarrollen sin interrupciones y con todas las garantías de seguridad. Para que se den estas circunstancias hacen falta tres elementos de mobiliario indispensables:

  • Sillón dental: es el protagonista de la consulta. Un asiento ergonómico que permite colocar al paciente erguido o recostado para explorar su boca. Por lo general, el sillón incorpora una unidad dental completa para que el dentista ubique en ella el instrumental básico, aunque también es posible adquirirlas por separado.
  • Lámpara de gabinete: al igual que la unidad dental, puede formar parte de la estructura del sillón o ser un elemento independiente. En cualquier caso, una buena fuente de iluminación es imprescindible para garantizar el éxito de cualquier intervención. Estas lámparas proveen al dentista de una luz muy natural, con la temperatura adecuada para no distorsionar los colores y no cansar la vista.
  • Taburetes médicos: dependiendo del tipo de intervención que esté realizando, el dentista decidirá si le resulta más cómodo trabajar de pie o sentado. El taburete médico es una pieza de mobiliario con ruedas y altura regulable que garantiza la estabilidad del odontólogo durante determinadas prácticas y previene las dolencias que se generan a largo plazo como consecuencia de las malas posturas.

El instrumental médico-quirúrgico empleado en la práctica de la odontología ha evolucionado de manera significativa en el último siglo. La inclusión de las nuevas tecnologías en la consulta del dentista ha abierto nuevas perspectivas en el abordaje de las principales patologías que afectan a la salud bucodental. Diagnósticos más precisos y tratamientos personalizados como el de la ortodoncia invisible o los implantes dentales son un reflejo de cómo la odontología es una ciencia en constante evolución. A tenor de todos estos avances, ¿imaginas cómo será el instrumental dental de aquí a cien años?

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