Comida entre los dientes: cómo librarte de forma segura

La configuración ideal de la dentadura puede experimentar muchos cambios como consecuencia de la edad, las deficiencias en la masticación-deglución o el desgaste óseo. La comida entre los dientes es una molesta consecuencia de la pérdida de alineación y del buen sellado de la dentadura. Tiene solución, pero no la encontrarás nunca en algunas técnicas de remoción invasiva que pueden resultar muy peligrosas.

¿Por qué se introduce comida entre los dientes?

A pesar de que los dientes están diseñados para que encajen perfectamente unos con otros, existen factores que pueden derivar en una pérdida de armonía. En una dentadura sana y perfectamente alineada, este no debería ser un problema habitual. Pero cuando se abren huecos entre los dientes o las encías se retraen, pueden surgir algunos contratiempos.

Los restos de comida que se quedan atrapados entre los dientes suelen desaparecer con el cepillado rutinario o con el empleo de hilo dental. ¡Incluso empleando la lengua con un poco de insistencia! Pero a veces esos restos encuentran su camino hacia la encía y se convierten en un verdadero quebradero de cabeza.

La encía se une al diente mediante un tejido que recibe el nombre de epitelio de unión y finaliza en el surco gingival. Este es un espacio muy poco profundo, de entre 1,5 y 3 mm en una boca sana.

¿Qué sucede en las personas con enfermedades periodontales? Este surco apenas apreciable aumenta de tamaño y es más sencillo que se acumulen en él los restos de la comida ingerida.

En ocasiones, la higiene rutinaria de los dientes no basta para eliminar estos restos. Por eso no solo es necesaria una intervención profiláctica en los dientes (limpieza en profundidad o curetaje dental), sino la puesta en marcha de un tratamiento que ayude a solucionar el problema de origen.

Otra de las causas de que queden restos de comida entre los dientes puede ser la maloclusión. La mala mordida es el origen de otros problemas bucodentales como la protrusión dental, los diastemas o el apiñamiento de los dientes. Todos ellos suponen una pérdida de alineación que puede abrir huecos al amontonamiento de suciedad en determinados puntos de la dentadura.

comida entre los dientes

Consecuencias de la comida atascada entre dientes y encías

El primer síntoma de que se te ha colado comida entre los dientes y la encía es la molestia. Experimentarás presión en esa zona de la boca ya que los restos de comida están ocupando un lugar que no les corresponde.

La presión aumenta durante la masticación. Los dientes se aprietan unos con otros y la presencia de un cuerpo extraño en la boca es mucho más notable. Aunque tal vez no la veas a simple vista, sientes que hay algo por debajo del diente que no debería estar ahí.

Por el momento, la situación no constituye un problema grave. Pero si no consigues deshacerte de los restos de comida acumulados en esa zona de la boca, tienes muchas posibilidades de desarrollar una infección.

Las infecciones en la boca cursan con un dolor agudo y provocan inflamación y mal aliento. Son consideradas urgencias odontológicas y deben ser tratadas lo antes posible en la consulta del dentista.

Por otro lado, es posible que esa acumulación de suciedad en determinados puntos de la boca curse sin que inicialmente te des cuenta de ello. No obstante, tarde o temprano surgirán problemas gingivales de mayor envergadura, con sangrado de encías e inflamación de la bolsa periodontal.

Visita al dentista de forma regular para tenerlos bajo control.

Técnicas correctas para limpiar los espacios interdentales

Los espacios interdentales son recovecos de la dentadura que suelen pasar inadvertidos en una limpieza rutinaria. Aunque hemos insistido en que la dentadura está diseñada para que todo encaje a la perfección, incluso en las bocas más armoniosas, la suciedad encuentra su camino para instalarse entre los dientes.

Por estética y por salud es necesario acabar con esos restos de comida que a la larga pueden generar problemas importantes. No te fíes de trucos y técnicas de limpieza milagrosas. En realidad, los métodos para eliminar la comida entre los dientes se reducen a estos:

  • Cepillo interdental: es como el cepillado de siempre pero en la zona interproximal (espacio entre los dientes). Los hay de diferentes texturas y grosores para ajustarse a las características de tu boca y de la limpieza que quieras realizar.
  • Hilo o seda dental: es un complemento de la limpieza oral que siempre deberías llevar en bolsillo. Los hay de tipo multifilamento, fabricados en nylon o seda, y monofilamento, fabricados en algún tipo de caucho. Los primeros aceptan mejor el estiramiento y son más recomendables.
  • Super floss: es el tipo de hilo dental recomendado en personas que llevan ortodoncias o puentes. Se caracteriza porque lleva una parte lisa que permite enhebrarlo a través de los brackets y otra más gruesa que garantiza una buena limpieza de la placa.
  • Flossers o arcos de hilo dental: son aplicadores de hilo dental que facilitan en gran medida la limpieza. Están formados por un pequeño mango de plástico y por un cabezal en forma de arco en el que va integrado el hilo dental.
  • Irrigadores: los irrigadores dentales son la solución de limpieza interdental menos invasiva. No sustituyen en ningún caso la profilaxis clínica, pero proporcionan una higiene mucho más completa y permiten actuar también en la delicada línea de la encía.

limpieza interdental con cepillo

Lo que nunca debes hacer si se te mete comida entre los dientes

Si vas a usar palillos de madera en casa, que sea para pinchar las aceitunas del aperitivo. Este tipo de instrumentos son la pesadilla de cualquier dentista. Son bastante habituales en casa, pero bajo ningún concepto deberían formar parte de la higiene dental.

Para empezar, los palillos de madera no están esterilizados, están fabricados en un material endeble y pueden causar muchos más daños que beneficios en la dentadura. Su uso en la boca es una práctica antihigiénica que pone en peligro el esmalte dental y la salud de las encías.

Tratar de extraer restos de comida con ayuda de uno de estos palillos puede acabar en catástrofe. Tienen una morfología demasiado gruesa para las estructuras blandas de la boca y, además, al ejercer demasiada presión pueden astillarse y provocar heridas o dejar restos que resultan aún más difíciles de extraer.

Si se te ha quedado comida entre los dientes o en la línea de la encía, prueba con los métodos que ya hemos comentado. En el caso de que los restos se te resistan, acude cuanto antes a la consulta del dentista para evitar infecciones. Pero bajo ningún concepto recurras a palillos de madera u otros instrumentos punzantes.

Consejos para evitar que se te meta comida entre los dientes

  • Evita los alimentos gomosos, con hebras o semillas, sobre todo si llevas ortodoncias.
  • Consulta a tu odontólogo las opciones para corregir troneras, diastemas y problemas de alineación.
  • Mantén unos buenos hábitos de limpieza bucodental para evitar problemas gingivales.
  • Revista tus técnicas de cepillado para asegurarte de que son las adecuadas y no resultan demasiado agresivas.

¿Cuánto tiempo hace que no visitas a tu dentista? Recuerda que las revisiones y limpiezas rutinarias en consulta son la mejor forma de prevenir los problemas de salud bucodental más habituales. Pide tu cita en Tiiz y realizaremos una valoración del estado de tu boca para que disfrutes de una sonrisa tan hermosa como saludable.

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