¿Cómo afectan las mascarillas a tu salud dental?

Las medidas de contención y seguridad impuestas por la situación de pandemia han modificado nuestros hábitos de muchas maneras. Uno de los cambios más significativos en las rutinas diarias es el empleo de mascarillas, un elemento que hasta hace apenas un año tenía un uso muy limitado. Con la inclusión de este nuevo elemento se han detectado algunas patologías que se sugieren asociadas a su uso. ¿Existe alguna relación entre las mascarillas y la salud bucodental?

El sistema bacteriano bucodental y el uso de mascarillas

¿Sabías que en la boca hay alrededor de 300 familias de bacterias diferentes? Las condiciones de humedad, temperatura y acidez de la cavidad bucal hacen de esta un estupendo hábitat para la proliferación de bacterias y no todas ellas son patógenas, es decir, que no siempre actúan como agentes infecciosos sino todo lo contrario. Lo importante para que tu boca esté sana es que el complejo sistema bacteriano bucodental se mantenga en equilibrio (simbiosis).

La irrupción de la mascarilla como un elemento de uso diario en la prevención de los contagios generó cierta desconfianza por parte de la comunidad científica. ¿Cómo reaccionarían las bacterias de la boca a esa limitación en la oxigenación de la cavidad bucal? Está comprobado que determinadas bacterias orales patógenas tienen capacidad para desarrollarse más rápido cuando se produce una disminución de oxígeno. Sin embargo, la percepción de oxigenación que tenemos al llevar mascarilla no se corresponde con lo que realmente sucede.

El riesgo de disbiosis, esto es, de que se produzca un desequilibrio en el sistema bacteriano bucodental como consecuencia del uso de la mascarilla es mínimo, del mismo modo que lo es la limitación de oxigenación que se está produciendo. Llevar mascarilla no supone un impedimento para la simbiosis bacteriana de tu boca y, por tanto, no te hace más propenso a las caries ni va a influir en la aparición de problemas periodontales que no estuvieran en proceso de desarrollo con anterioridad.

mascarilla y salud bucodental

¿Existe alguna relación entre las mascarillas y la salud bucodental?

Según la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO), no existe suficiente evidencia de que el uso de mascarilla y la salud dental tengan alguna relación directa. Los cuadros clínicos que se han registrado en consulta a raíz de la imposición de este elemento de prevención no distan de forma significativa de aquellos que ya se venían produciendo con anterioridad a la pandemia.

Si el uso de la mascarilla puede afectar de alguna manera al buen estado de tus dientes y encías será, en cualquier caso, por una confluencia de dos factores: el empleo inadecuado de estas barreras de protección frente a los contagios y una higiene oral deficiente. En base a esto, no está justificado eludir el uso de la mascarilla por razones de salud bucodental.

Resulta complicado predecir durante cuánto tiempo será necesario el empleo de mascarillas en las actividades que impliquen la cercanía con otras personas no convivientes. Por este motivo, lo más razonable es aprender a integrar este nuevo elemento en nuestras rutinas con naturalidad. Para garantizar su eficacia y evitar efectos colaterales en el bienestar de la boca, la SEDO hace hincapié en las siguientes recomendaciones:

  • Evitar el uso prolongado de la misma mascarilla.
  • Limitar el empleo de cremas y maquillajes si se tiene que recurrir a la mascarilla durante largos períodos de tiempo.
  • Cambiar la mascarilla de forma regular, no solo para evitar la acumulación de malos olores sino porque es el único modo de garantizar su eficiencia.
  • Emplear siempre mascarillas que cumplen con los estándares de homologación aplicables a cada tipo.

Llevar mascarilla no provoca halitosis

Se ha extendido cierta creencia de que al usar mascarilla existe un mayor riesgo de padecer mal aliento. También desde la SEDO se ha desmentido esta creencia, aunque es interesante tener en cuenta algunos matices.

Con el uso prolongado de la mascarilla, lo que sucede es que los restos de saliva o productos de cosmética se quedan adheridos a la superficie. Esto puede provocar la aparición de un olor extraño. No olvidemos que la saliva de una boca sana también tiene su aroma particular y que, al concentrarse de esta manera en el material de la mascarilla puede resultar llamativo.

Sin embargo, si percibes mal aliento no es consecuencia de llevar la boca y la nariz tapadas. La halitosis es un problema preexistente al hecho de ponerse la mascarilla, pero es ahora, con esta limitación en la ventilación de la boca, cuando eres más consciente de que tu aliento no huele bien.

Las causas reales y más comunes de la halitosis son el tabaquismo, las enfermedades periodontales, las caries y una mala higiene oral. Con o sin mascarilla, si percibes este problema consúltalo con el dentista para trabajar directamente sobre su origen.

Consejos de salud bucodental en tiempos de pandemia

La COVID-19 ha obligado a extremar las medidas de higiene en nuestras rutinas diarias. También en el ámbito de la salud de dientes y encías es posible apreciar cómo la pandemia ha introducido algunos cambios. En esencia, las pautas de higiene para mantener una buena salud bucodental siguen siendo las mismas, pero no está de más incluir algunas precauciones extra. No te van a suponer ninguna complicación y, sin embargo, tienen un efecto positivo en la prevención y contención de los contagios, además de garantizar el estado óptimo de tus dientes y encías.

  • Establece nuevos tiempos y hábitos de higiene. En muchos casos la COVID-19 ha supuesto un cambio en el espacio de trabajo, los horarios e incluso la alimentación. Analízalos con detenimiento para establecer en tu día a día un plan de limpieza bucal adecuado.
  • Mantén el cepillo de dientes en buenas condiciones. Si ya era un requisito indispensable antes de la pandemia, ahora con mucha más razón debes vigilar el estado de los utensilios que empleas durante la limpieza bucodental. Reemplázalos de forma periódica, mantenlos alejados de los utensilios del resto de miembros de la casa y, por supuesto, no los compartas.
  • Algunos ensayos preclínicos indican que el empleo de determinados colutorios antisépticos podría disminuir de manera significativa la carga viral de COVID-19 en la boca. Se está investigando el alcance del perióxido de hidrógeno como método de prevención de contagios durante la consulta del dentista. De forma paralela también se han ido realizando avances en relación a los efectos de ciertos colutorios de uso doméstico con una concentración de cloruro de cetilpiridinio al 0,05 %.
  • Mantente bien hidratado. El uso de la mascarilla puede hacer que bebas menos agua a lo largo del día. Una buena hidratación resulta clave para regular la producción de saliva y mantener un pH equilibrado en la cavidad bucal, evitando así la proliferación de ciertas bacterias perjudiciales.
  • Tu sonrisa sigue presente, no la descuides. El hecho de llevar puesta la mascarilla no puede convertirse en un pretexto para dejar de ser riguroso y constante con la higiene rutinaria de la boca. Si deseas embellecer tu sonrisa mediante ortodoncia, este es un buen momento para comenzar tu tratamiento.

La higiene oral diaria sigue siendo el mejor modo de garantizar la salud de tus dientes y encías. Si bien la mascarilla funciona como barrera frente a la expulsión o inhalación de virus y bacterias presentes en el aire en forma de gotículas, no actúa como elemento para la protección de tu salud bucodental. Recuerda que aunque tu sonrisa ya no sea tan visible como antes, lo verdaderamente importante es mantener una boca bien cuidada. La satisfacción de tener una dentadura sana es algo que se puede intuir más allá de la mascarilla.

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