Bultos en el paladar, ¿a qué pueden deberse?

La aparición de un bulto en el paladar puede producirse de un día para otro y sin que exista una causa aparente. La presencia de una protuberancia en la cavidad bucal y, de manera especial, en esta zona tan sensible y expuesta al tacto de la lengua, no resulta agradable para ningún paciente. Sin embargo, detrás de estos síntomas no siempre se esconde una patología de gravedad.

¿Qué es el paladar?

El paladar es una zona de la cavidad bucal que delimita el techo de la boca. Aunque lo habitual es referirse a ella como a un todo, lo cierto es que esta parte de la anatomía de muchos mamíferos se divide en dos partes:

  1. Paladar duro: se denomina así porque se trata de una estructura ósea (dura) ubicada en la parte delantera de la boca. Es aquí donde se alojan las crestas alveolares, es decir, el hueso encargado de sostener las raíces de los dientes. También recibe el nombre de paladar óseo.
  2. Paladar blando: es un área más suave y blandita ubicada en la parte posterior del techo de la boca. Ocupa el tercio más profundo de la cavidad bucal y está formado por mucosas y músculos.

El conjunto de la bóveda palatina, esto es, las dos regiones del paladar, se encarga de separar la cavidad bucal de la cavidad nasal y está recubierto de mucosas que contienen glándulas salivares, concentradas sobre todo en la parte anterior.

Paladar sano 3D
Imagen 3D de paladar humano

¿Qué hacer si detectas alguna anomalía en el paladar?

En su estado normal, el paladar presenta una morfología ya de por sí bastante peculiar. Si lo recorres con la punta de lengua notarás que los dos primeros tercios están recubiertos por una estructura estriada. Estas estrías se vuelven más delicadas y sutiles conforme avanzas hacia el interior de la boca y ya en el paladar blando se sienten como una superficie suave y mullida.

El paladar es una zona sensible de la boca y con bastante frecuencia se ve afectada por los alimentos mal masticados, las espinas u otros elementos de bordes agudos que formen parte del bolo alimenticio. Esto puede provocar irritaciones, inflamaciones e incluso sangrado. No obstante, si detectas la presencia de un bulto o alguna otra anomalía en el techo de la boca que no identifiques con ninguna causa, es importante que acudas a tu médico para que evalúe la situación.

La exploración clínica de la ubicación de la protuberancia, el color, la forma y la consistencia así como la eventual realización de radiografías o biopsia, permitirá la realización de un diagnóstico diferencial para determinar qué hay detrás de estos síntomas.

Causas más frecuentes de la aparición de un bulto en el paladar

Los bultos en el techo de la boca no figuran entre las patologías más habituales, pero esto no les resta importancia. Precisamente por su naturaleza variada es conveniente que sea el odontólogo o el médico quienes se encarguen de determinar el alcance y la gravedad del problema. Si este persiste durante varios días sin que se produzca ninguna mejoría, es imprescindible pasar por consulta.

Las patologías bucales que se manifiestan con estos síntomas son:

  • Quiste mucoso: la alteración de las glándulas salivales o los episodios recurrentes de sinusitis y rinitis favorecen a la acumulación de mucosas y a la formación de quistes bandos. A medida que pasa el tiempo, el bulto en el paladar aumenta de tamaño como consecuencia de esta acumulación de líquidos. Tratamiento: una sencilla cirugía para su extirpación completa.
  • Abscesos y quistes odontogénicos: la sintomatología de esta enfermedad se caracteriza por bultos de tamaño más bien pequeño y en áreas cercanas a los dientes. Ello es debido a que este tipo de lesiones en la boca está asociado a la presencia de una infección en la pieza dental. Esta puede extenderse y avanzar hacia el interior del paladar donde aumenta de tamaño y termina afectando a las glándulas salivales. Tratamiento: enucleación y tratamiento de la infección desencadenante del quiste.
  • Granuloma piogénico: aparece en el centro del paladar y tiene una textura blanda de color rosado y consistencia fina. Esta característica hace que con frecuencia se produzca irritación y sangrado, por lo que conviene extirparlo lo antes posible. Es una patología más habitual en las mujeres embarazadas. Tratamiento: biopsia escisional para eliminar la lesión y analizarla.
  • Torus palatino: es una anomalía genética que cursa de forma asintomática y que no siempre requiere de una intervención. No en vano, muchos pacientes ignoran que padecen esta condición ya que no suele resultar molesta y no afecta a la estética de la boca. Tratamiento: fresado quirúrgico y eliminación por capas.
  • Estomatitis: el origen de esta enfermedad se encuentra en la presencia de comorbilidades, es decir, de otras enfermedades inmunológicas asociadas como la enfermedad de Crohn o el lupus eritomatoso. Además, es un efecto secundario de algunos medicamentos así como de los tratamientos de quimioterapia y radioterapia. Tratamiento: acciones orientadas al alivio de los síntomas y el abordaje de las posibles infecciones desencadenantes (hongos, virus o bacterias).
  • Adenoma pleomorfo: la protuberancia se localiza en los extremos de la línea media del paladar y se presenta como una pequeña bola recubierta de mucosa. En realidad se trata de un tumor benigno integrado por glándulas salivales. Tratamiento: escisión local para su extirpación.
  • Leucoplasias: en el peor de los casos, la presencia de un bulto en el paladar es una lesión precancerosa que está alertando de un problema de salud grave. Cuando este tipo de síntomas aparece en pacientes fumadores o que consumen bebidas alcohólicas con excesiva regularidad, existe un mayor riesgo de que se trate de un tumor maligno. Tratamiento: biopsia, valoración del grado de malignidad, extirpación y terapia oncológica específica.

Protuberancias en el paladar: métodos de diagnóstico habituales

Así como los bultos en el techo de la boca pueden tener una naturaleza muy distinta, también los métodos de diagnóstico empleados se caracterizan por su diversidad. Entre los más habituales podemos destacar:

  • Radiografías intraorales y odontogénicas para identificar si se trata o no de un problema óseo.
  • Ortopantomografías o radiografías panorámicas que permiten obtener una visión mucho más general del conjunto de la boca y las posibles lesiones existentes.
  • TAC (Tomografía Axial Computarizada) para evaluar el alcance de una lesión y de las zonas a las que afecta.
  • Biopsia o el examen microscópico de una pequeña porción del tejido para descartar la sospecha de enfermedades graves y disponer de un diagnóstico de gran precisión.

¿Por qué a veces duele o se inflama el paladar blando?

Los problemas en el paladar no siempre se presentan en forma de y protuberancias. De hecho, las afecciones más comunes no son los bultos sino la inflamación y la sensibilidad en el paladar blando, síntomas que responden a causas menos graves como:

  • El consumo de alimentos y bebidas demasiado calientes o demasiado frías
  • La sequedad bucal como consecuencia de una disfunción en las glándulas salivales
  • El tabaquismo
  • Los alimentos picantes o astringentes (fresas, nueces, vino, canela…)
  • La debilidad en el sistema inmunitario y una mayor propensión a la aparición de infecciones
  • El estrés y el ritmo de vida acelerado

Las molestias superficiales en el paladar se pueden aliviar con remedios caseros como el consumo de leche, las gárgaras de agua fría o el gel de aloe vera para uso intraoral. Pero si los problemas, el dolor y la incomodidad persisten o si detectas la presencia de un bulto que no desaparece al cabo de unos días, debes acudir a tu médico para recibir el tratamiento profesional más adecuado.

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